Tal que mantra budista, llevo dos días repitiendo
mentalmente: ¡Están tontos del culo. ¡Están tontos… ¡Están…
Verán: todos los estuches que aparecen en la
fotografía me los endilgaron “gratis” y de una tacada, en el centro de
alimentación donde ayer hice la compra. Luego van los muy miserables y me
cobran los consabidos cinco céntimos por una mierda bolsa porque -¿no lo saben?-
las bolsas si se pagan no contaminan; y así de paso -dicen- nos animan a llevar
la nuestra de casa. Ya me explicarán qué pedazo bolsón pretenden que llevemos encima
todo el día, para que quepa tamaña "estuchada".
¡Están tontos del culo!
Pero ahí no queda la cosa.
Estoy haciendo cola en una de las cajas, cuando se me acerca una
empleada que amablemente me invita: -Pasa por aquí
Yo, como una bendita y creyendo que va abrir otra caja la sigo; pero
¡oh sorpresa, me conduce a una de esas del hágaselo todo usted mismo. Le digo
que no, que esas cajas no me gustan pero, como porfía amablemente que ella me
ayudará, claudico. Y sí, se pone a pasarme los artículos para, al acabar,
dejarme allí con la recomendación de que si me pita algo la llame. Lo siguiente
fue tomarme la molestia de averiguar cómo se pagaba. O sea, que además de los
estuches que pretenden que recicles; tú te pesas los productos; tú te los pasas
por caja; tú te los pagas y te los cobras. Y todo sin obtener beneficio alguno.
¡Están tontos del culo!
Desde aquí quiero sugerirles a los benditos Indignados que no empiecen
la casa por el tejado: menos protestar por el Ibex, La Prima de riesgo… (la
mayoría ni sabemos de qué va la cosa) y más -si no quieren ver esfumados más futuros empleos-
por este abuso que representa el hágaselo usted mismo.
Y para empezar ahí van tres ideas.
*Nada de separar por grupos esa animalada de desechables que nos meten
con toda la jeta: que se creen puestos de "recicladores".
*Nada de hacer de auto cajeros: que pongan gente para cobrar y atender
a la clientela; tanto en las grandes superficies como en las estaciones del
metro, por ejemplo.
*Nada de hacer las gestiones bancarias mediante el cajero automático:
que nos atienda un emplead@ de carne y hueso.








